
Sí, necesitarás que te echen una mano. Quizás ya has pensado en ello antes de que el bebe llegue te habrás concretado alguna ayuda, en particular por lo que respecta a cocinar, limpiar, o por lo menos habrás llenado el congelador para los primeros días...
Pero tu equipo de ayuda también incluirá probablemente a las siguientes personas:
COMADRONAS Y AYUDAS DE LACTANCIA: Si los consejos que te han dando sobre el bebé en el hospital resultan un poquito contradictorios, busca a una comadrona que te guste y escúchala solo a ella, o a una "doula" (ayuda para la lactancia y el cuidado del bebé en los primeros días de casa).
TU PEDIATRA: Ahora que el bebé ya está en casa necesitarás un pedíatra. Siempre vale la pena indagar cuál es el favorito de los padres. Un pediatra que realmente escuche mientras va pensando puede resultar positivo. Uno que sea esmerado, experimentado y simpático con los niños es un buen comienzo.
LA FAMILIA Y LOS AMIGOS: Son una gran fuente de ayuda, dependiendo de los acostumbrados que estén con los bebés. Si no te parecen que anden muy vivos con tu retoño, tal vez te pueden ayudar con las tareas domesticas o de intendencia, siempre que quieran o puedan.
Algunos miembros de la familia asomarán la cabeza cada tanto tiempo para saludar desde el otro lado de la habitación, pero no tendrá demasiada utilidad práctica. Los abuelos pueden tener un papel más definido que los demás. Quizás puedan llevarse al bebé a pasear regularmente y disfrutar de los privilegios de ser abuelos.
NIÑERAS: Si has guardado por ahí un saco de calderilla, o simplemente has ahorrado, puedes contratar a una niñera para ayudarte en las primeras semanas. Para encontrar una buena pregunta a tus amigos, o busca en una agencia, cerciorándote siempre de la legalidad de ésta y comprueba personalmente la referencia de la niñera.
Pero tu equipo de ayuda también incluirá probablemente a las siguientes personas:
COMADRONAS Y AYUDAS DE LACTANCIA: Si los consejos que te han dando sobre el bebé en el hospital resultan un poquito contradictorios, busca a una comadrona que te guste y escúchala solo a ella, o a una "doula" (ayuda para la lactancia y el cuidado del bebé en los primeros días de casa).
TU PEDIATRA: Ahora que el bebé ya está en casa necesitarás un pedíatra. Siempre vale la pena indagar cuál es el favorito de los padres. Un pediatra que realmente escuche mientras va pensando puede resultar positivo. Uno que sea esmerado, experimentado y simpático con los niños es un buen comienzo.
LA FAMILIA Y LOS AMIGOS: Son una gran fuente de ayuda, dependiendo de los acostumbrados que estén con los bebés. Si no te parecen que anden muy vivos con tu retoño, tal vez te pueden ayudar con las tareas domesticas o de intendencia, siempre que quieran o puedan.
Algunos miembros de la familia asomarán la cabeza cada tanto tiempo para saludar desde el otro lado de la habitación, pero no tendrá demasiada utilidad práctica. Los abuelos pueden tener un papel más definido que los demás. Quizás puedan llevarse al bebé a pasear regularmente y disfrutar de los privilegios de ser abuelos.
NIÑERAS: Si has guardado por ahí un saco de calderilla, o simplemente has ahorrado, puedes contratar a una niñera para ayudarte en las primeras semanas. Para encontrar una buena pregunta a tus amigos, o busca en una agencia, cerciorándote siempre de la legalidad de ésta y comprueba personalmente la referencia de la niñera.
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