
Sujete el pecho y elévelo un poco para facilitarle al niño el agarre; en general, el pecho puede soltarse en cuanto el niño succione bien.
El agarre al pecho depende de que el bebé y la madre estén cómodos. Se hace igual con todo tipo de pezones y tanto en niños grandes como pequeños. Sólo variará el tiempo que tardan en aprender a hacerlo.
La madre debe sentir que el bebé utiliza la lengua y la mandíbula inferior, así quedará el pezón bien situado dentro de la boca y no sufrirá ningún roce; vigile que los labios, sobre todo el inferior, estén revertidos, no “metidos” hacia dentro.
Una vez colocado, lo que se debe es acercar el bebé al pecho, no el pecho al bebé. Es fundamental comprobar que está perfectamente agarrado.
Los pechos pequeños no son buenos para dar de mamar.Los pezones planos e invertidos impiden el amamantar. Hay que lavar los pezones antes y después de dar de mamar. Es normal que duela dar el pecho. Siempre que el pecho esté inflamado es que hay una infección.
Pezones planos o invertidos: No hay que preparar los pezones con ningún tratamiento de “fortalecimiento”, pero sí hay que informar y asesorar a la mujer de que podrá dar el pecho si lo desea, comenzando con un inicio precoz cuando el pecho esté aún blando, antes de la subida de la leche para que el bebé aprenda a agarrarse.
Grietas del pezón: la lactancia no duele y si la mujer dice que siente dolor desde el principio de la succión se debe revisar la posible causa. El dolor de la grieta aparece cuando el niño coge el pecho y cede o se alivia mucho cuando lo suelta.
- Mala postura al amamantar (es la causa más frecuente).
- La humedad de las “empapaderas” sobre todo si son plastificadas.
- La fibra del sujetador.
- El uso de sustancias irritantes para el pezón como jabón, cremas, pomadas y desinfectantes.
FORMA DE EVITARLAS:
- Posición correcta.
- Evitar la humedad y mantener el pecho seco y aireado entre tomas.
- Procurar el uso de tejidos lo más naturales quesea posible (algodón, hilo).
- Evitar el lavado del pecho antes y después de cada toma, así como las cremas o pomadas. Lo que se debe hacer es, al terminar la toma, en lugar de untar crema sobre el pezón, añadir unas gotas de leche y dejar secar.
Ingurgitación mamaria: suele aparecer entre los días segundo y quinto tras el parto. Es más frecuente en los niños que no se han puesto a mamar desde el nacimiento y que no maman a demanda. La mujer suele presentar pechos muy congestionados, tensos, duros, dolorosos; la areola está tan tensa que al bebé le resulta muy difícil agarrarse. Puede aparecer febrícula o fiebre.
Conducto obstruido: Los conductos lácteos se obstruyen si la leche no fluye bien. A veces se puede notar un “bulto” en el pecho y causar sensación de dureza, tirantez o dolor.Hay que mejorar la posición, conviene probar diferentes posturas de madre y niño para que se drene el conducto obstruido.
Mastitis: La mujer suele presentar fiebre elevada, con sintomatología gripal y suele afectar a un solo pecho; el diagnóstico debe basarse en la clínica y en la búsqueda del microorganismo causante y administrar tratamiento antibiótico. El niño puede mamar a pesar de que la madre esté tomando antibióticos.
Candidiasis mamaria: Puede afectar a uno o ambos pechos. Se desencadena tanto por un problema de la madre como del niño. El dolor, que suele ser intenso, punzante y casi continuo“como alfileres clavándose por dentro”; puede aparece cuando el niño está al inicio de la mamada, persistir o aumentar incluso al finalizar ésta, es decir, no va a tener relación ni con la postura ni con la mamada en general. Hay que tratar siempre el pecho y buscar otras posibles zonas de localización del hongo (boca del bebé, área del pañal, etc.). El tratamiento debe ser prolongado ya que hay tendencia a las recaídas.
Crisis o baches de lactancia: Se denominan así los momentos en los que, de forma inesperada, se produce una disminución de la producción de leche. Suele ser por momentos críticos que habitualmente coinciden con periodos de crecimiento del lactante, en general entre el mes y medio y los tres meses de vida, en los que el niño obtiene más cantidad de leche, aumentando la frecuencia de las tomas. También existen otras circunstancias, como el cansancio de la madre o por enfermedad de la madre o del niño.
Rechazo del pecho y huelga de lactancia: En ambos casos, el niño “no quiere el pecho”; y la madre suele tener la sensación de que el niño “la rechaza a ella” o que su “leche no es buena o suficiente”; la diferencia entre una y otra situación son más sutiles. El rechazo del pecho suele ser algo más habitual y mantenido, el bebé suele rechazar un solo pecho y ocurrir desde el inicio, aunque puede aparecer en cualquier momento. La huelga de la lactancia suele ser transitoria, intermitente y de ambos pechos.
Algunos factores que se han relacionado con estas situaciones son:
La mala postura, el retorno de la menstruación, cambios en el sabor de la leche por algún alimento, bebida o fármaco ingerido por la madre, cambios en el perfume o jabón de la madre, ansiedad materna, obstrucción nasal, etc.
Errores más comunes:
- Si la madre toma medicación hay que suprimir la lactancia.
- Cuando un niño llora es por hambre.Mi leche no es buena porque está “aguada”.
- Si el bebé llora o no “aguanta” las tres horas, la leche de la madre no es suficiente.La lactancia es algo natural, si no funciona es que la madre tiene poca leche.
- En las mastitis hay que suprimir la lactancia.
Extracción de la leche materna (Técnica de Marmet):
Hay diversas circunstancias en las que la mujer puede necesitar sacarse la leche:
- Si el bebé ha de permanecer separado de su madre por ser prematuro o estar enfermo.
- Para aliviar la ingurgitación mamaria.
- Para mantener la secreción de leche, cuando temporalmente no es posible dar el pecho.
- Para extraer la leche cuando no es posible dar el pecho en una toma determinada.
- Cuando la madre se incorpore al trabajo.
La extracción de leche puede hacerse de forma manual o con una bomba extractora. Antes de manipular el pecho es importante lavarse siempre las manos; sin embargo no es necesario lavar el pecho antes de la extracción, es suficiente con la ducha habitual.
Tanto si se va a extraer la leche de forma manual como con bomba, se debe primero preparar el pecho para facilitar la extracción, estimulando la bajada la leche.
Para ello se deben seguir tres pasos: masajear, frotar y sacudir.
Conservación de la leche materna:
La conservación de la leche es muy fácil. Puede usarse recién extraída o conservar a temperatura ambiente, en el frigorífico o incluso en un congelador doméstico.
TIPOS DE CONSERVACIÓN:
a) Temperatura ambiente. Siempre que ésta sea en torno a los 21 º C: unas 10 horas.
B) En el frigorífico. Entre 0-5 º C: 48-72 horas.
CUESTIONES DE INTERÉS:
En el entorno hospitalario se debe abandonar la práctica de separar a la madre de su hijo; evitar el uso de suplementos (agua, suero glucosado, fórmula láctea...) a los recién nacidos que reciban lactancia natural, a menos que exista una indicación médica para ello, y evitar el uso de chupetes hasta que la lactancia no esté bien instaurada. Informar a la madre sobre recursos y grupos de apoyo en la zona.
En bebés que requieran ingreso hospitalario, ofrecer apoyo en cuanto al derecho de recibir leche materna. Teniendo en cuenta que desde el embarazo hasta el primer año de vida del bebé los principales puntos críticos en relación con la lactancia son “la toma de decisión” y los 3-7 días posteriores al parto, éstos serán los principales puntos de intervención de los profesionales sanitarios.
Puesto que la mayoría de las mujeres deciden el tipo de alimentación para su bebé antes del parto, el programa de educación maternal propicia un entorno de promoción con aspectos educativos, que cuenta con la participación de diferentes profesionales (matrona, ginecólogo, pediatra, enfermería) y constituye una oportunidad única para informar no sólo a la embarazada, sino incluso a su entorno familiar; respetando siempre los derechos tanto de la madre como del niño. En el control de embarazo, el tipo de educación es individualizada, sirve para potenciar la información y en muchos casos para implicar al padre en el apoyo de la lactancia.
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